martes, 15 de noviembre de 2016

Cuidado con Vetsia

En general no soy muy dado a publicar criticas ni comentarios negativos sobre nada ni nadie en internet. En primer lugar por que creo que las críticas son algo muy subjetivo. En segundo lugar por que creo que al quedar para siempre en la red, una mala critica en internet es difícilmente subsanable.

Pero éste caso creo que merece ser comentado para evitar que en un futuro otros dueños de perros, sobre todo de gran envergadura, tengan este problema.

Quede bien claro, que lo que escriba a continuación, es una valoración personal de un diagnostico médico y de unos sucesos y que a mi juicio pudieron incurrir en una seria lesión a mi mastina.

Hace ya cuatro meses, mi querida Lupe, en uno de sus arranques de territorialidad, al oir a un cenutrio que (pese al cartel de cuidado con el perro), pasó haciendo el canelo junto a la valla, decidió saltar desde la terraza nada menos que a 2 metros de altura. El resultado inicial fue obvio, se partió la pata....mas concretamente el carpo.

Inmediatamente la metimos en el coche y la bajamos al hospital veterinario Vetsia (referente en Madrid).

Allí, lo primero que hicieron fue tenernos esperando una hora para pasarla al box. No consideraron ni por asomo que la perra pudiera haberse lesionado algún órgano interno. Esto quedó bien patente pues ni se les ocurrió hacerle una ecografía. Se limitaron a hacerle varias radiografías en las que aparentemente no vieron nada.

Al día siguiente nos citaron para hacerle nuevas radiografías en stress para comprobar que no hubiera rotura....y aquí es donde empezó la broma. Al hacer estas radiografías, resultó tener roto el carpo de la pata derecha.


No voy a entrar en detalles sobre la dificultad de la operación que nos plantearon, los riesgos de muerte que conllevaba no operarla, el altísimo coste que podía rondar los 2000€ y resto de "amenazas" que surgieron allí de no operar a la perra, operación TOTALMENTE EXPERIMENTAL, puesto que jamás se les había dado el caso de una perra de esas características.


La solución pasaba por implantarle dos o tres pletinas para pastor alemán, dejarle la pata rigida y esperar que tras una buena recuperación de 3 a 6 meses y con un 50% de éxito, la perra quedara coja de por vida.

Por supuesto la alternativa era la posible muerte del animal por atrofia y/o artrosis causada por la lesión, así como grandes dolores y sufrimiento.

Tras una difícil decisión de unos 10 segundos, les di las gracias, 240€ y nos fuimos de allí.

En definitiva, una mastina con 6 años ya tiene casi toda su vida consumida, así que si había de morir, prefería que fuera en casa tranquilamente en unos meses que no en una mesa de operaciones o coja dentro de un año.

La realidad tras cuatro meses de recuperación sin ningún tipo de intervención es que Lupe hace vida normal,  ya no cojea, y sigue durmiendo feliz en su sofá.

La suerte fue que no se dañara ningún órgano con la caída (tal y como dijo su veterinario habitual) y que no decidiéramos operarla pese a la presión y el miedo que nos intentaron meter los veterinarios de Vetsia.


Sirva esto para quienes se encuentren en una situación similar, que puedan tener otro punto de vista menos "interesado"

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